[titulo]Lector de huellas, cómodo pero inseguro
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Los sensores para lectura de huellas digitales, algo que antes sólo veíamos en las películas de James Bond, ahora se empiezan a popularizar como una forma de ingresar en la computadora o en algunas páginas de Internet. Los aparatos de reconocimiento de huellas digitales a veces son promocionados como una importante herramienta de seguridad, ya que supuestamente es más difícil copiar las huellas digitales que las contraseñas personales, y a veces como una opción conveniente, puesto que es mucho más fácil pasar el dedo por un lector que digitar una serie de contraseñas.
Incluso cuando se usan por conveniencia, los lectores de huellas digitales pueden contribuir a la seguridad de su computadora, porque las personas que los utilizan suelen evitar métodos inseguros para memorizar contraseñas, como apuntarlas en papelitos visibles o el uso frecuente de la misma contraseña sencilla.
Sin embargo, los lectores de huellas digitales se utilizan relativamente poco en las PC de consumo, así que decidimos probar algunos para averiguar si son fáciles de usar y eficientes. Nos interesaba determinar si es fácil programar una computadora para que reconozca una huella digital, cuán precisos son los lectores y cuán fácil es usarlos para reemplazar las contraseñas.
Probamos dos computadoras portátiles con lectores de huellas incorporadas —la ThinkPad Z60t, de Lenovo Group Ltd., que en Estados Unidos cuesta US$ 2149, y la Protege R200, de Toshiba America Information Systems Inc., que en EE.UU. vale US$ 1899. También probamos el Figerprint Reader, un producto de Microsoft Corp. que se conecta a través de un puerto USB a cualquier computadora, portátil o de escritorio, que funcione con Windows XP. Tanto las laptop como el lector de Microsoft ya se encuentran disponibles en los principales mercados de América latina. Los precios varían según el país. Todos estos productos pueden utilizar su huella digital para entrar a su computadora y a sitios Web que requieran el uso de contraseñas.
Nuestra conclusión es que los lectores de huellas son fáciles de instalar y funcionan bastante bien, pero algunos de los programas que controlan el proceso suelen ser confusos. Cabe aclarar que la autenticación de las huellas digitales no es algo completamente seguro, pero sí conveniente.
El Fingerprint Reader de Microsoft fue bastante sencillo. Después de instalar el software que trae, lo conectamos al puerto USB de nuestra PC. Su superficie oval encajó muy bien con el dedo y una luz roja se encendió en su centro después de conectarse. Seguimos los pasos de instalación, seleccionando dos dedos de un diagrama para las manos derecha e izquierda. Luego, tocamos el lector con los dedos elegidos cuatro veces para que el aparato hiciera una lectura precisa. Para usar la imagen grabada como contraseña, simplemente pusimos nuestro dedo en el lector cada vez que abrimos un nuevo programa o página de Internet que requería contraseñas. Tuvimos que insertar nuestro nombre de usuario y contraseña la primera vez, pero después el sofware nos permitió sustituirlos por la huella.
Probamos varios sitios y todos funcionaron, con excepción de los que usan la tecnología Java.
La Reader funciona con el navegador Explorer 6.0 en adelante y el MSN 8.0 ó 9.0. Si usted decide que ya no quiere usar el Fingerprint Reader, puede sencillamente desconectarlo y volver a ingresar sus contraseñas.
La ThinkPad de Lenovo y la Toshiba Protege usan lectores de huellas que están incorporados en la esquina derecha del teclado. Ambos funcionan de la misma forma: deslizando de arriba a bajo el dedo sobre la superficie.
Pero nos pareció que el software de Lenovo, el Client Security Solutions, es demasiado complejo. Además, cada vez que reiniciábamos la ThinkPad, una pantalla aparecía ofreciendo acceso al sistema de preferencias técnicas de la computadora, algo que un usuario común nunca va a necesitar.
Lenovo nos dijo que podíamos usar el software para reemplazar otras contraseñas de la computadora por el sistema de huellas, incluyendo en sitios Web, al igual que con el lector de Microsoft. Pero tuvimos que dar siete pasos en el programa de instalación del Client Security Setup para activar esta función y después empezamos a hacer que la laptop memorizara los nombres de usuario y contraseñas que usamos en distintos sitios. El proceso fue mucho más largo y al final no logramos usar nuestra huella para acceder a sitios en la red.
El software usado por la Toshiba Protege, OmniPass Finger Print, fue mucho más fácil de usar. Algunos menús nos ayudaron a reemplazar nuestros nombres de usuario y contraseñas por huellas, y el cambio para entrar en sitios Web protegidos fue igual de fácil. Simplemente entramos en un sitio y luego ingresamos nuestro nombre de usuario y contraseña y seleccionamos Remember this password (recuerde esta contraseña). Un ícono en forma de llave aparece en la pantalla, el cual arrastramos cerca del cuadro con los datos de identificación que queríamos salvar. Cuando volvimos a abrir el sitio Web, simplemente pasamos el dedo por el lector de huellas en vez de ingresar la contraseña.
Ninguna de las tres empresas recomienda el uso de los lectores como un mecanismo único de seguridad y aconsejan que se establezcan "contraseñas seguras" —con combinaciones intrincadas de números y letras— para proteger datos muy importantes. Nuestra conclusión es que el reconocimiento de huellas es una solución inteligente para ahorrar tiempo y evitar la necesidad de memorizar una larga lista de contraseñas. Pero asegúrese de elegir un sistema diseñado para el usuario promedio y no para ingenieros.
Por Walter S. Mossberg y Katherine Boehret Link corto:
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